Esta historia me impactó. Me demostró que además de lo injusto que podemos ver el mundo, hay gente que de verdad ama hasta el fin. Muchas veces perdemos la fe en la gente, o vemos que el "hasta que la muerte los separe" no funciona en todos los casos.
En fin, esta historia trata sobre un fotógrafo, Angelo Merendino, y sobre su amada esposa, Jennifer. A los 5 meses de casarse, les llega una temible noticia: Jennifer tenía cáncer de mama.
Aquí un extracto de las palabras de Angelo. Pueden encontrar el relato completo en la página web.
"...Recuerdo el momento exacto... La voz de Jen y la sensación de entumecimiento que me envolvió. Ese sentimiento nunca se ha ido. También recuerdo la manera en que nos miramos a los ojos y nos tomamos de las manos. "Estamos juntos, todo va a estar bien".
Con cada reto, nos acercamos más. Las palabras llegaron a ser menos importantes. Una noche Jen acababa de ser admitido en el hospital: el dolor estaba fuera de control. Ella me agarró del brazo, con los ojos llorosos, "Tenemos que mirarnos a los ojos, que es la única manera en que puedo manejar este dolor." Nos amamos con cada parte de nuestras almas.
Jen me enseñó a amar, a escuchar, a dar y de creer en los demás y en mi. Nunca he sido tan feliz como lo era durante este tiempo.
A lo largo de nuestra batalla que tuvimos la suerte de tener un grupo de apoyo fuerte pero siempre costó conseguir que la gente entienda nuestro día a día y las dificultades que enfrentamos. Jen tuvo dolor crónico, debido a los efectos secundarios del tratamiento y medicamentos, durante casi 4 años. A los 39 años Jen comenzó a utilizar un andador y estaba agotada de golpearse y lastimarse constantemente. Estar en el hospital por más de 10 días era frecuente... El miedo, la ansiedad y las preocupaciones eran constantes.
La gente asume que el tratamiento te hace mejor, que las cosas se hacen bien, que la vida vuelve a la "normalidad." Sin embargo, no hay normalidad en el cáncer. Los sobrevivientes de cáncer tienen que definir un nuevo sentido de la normalidad, con frecuencia diaria. ¿Y cómo pueden los demás entender lo que teníamos que vivir todos los días?
Mis fotografías muestran la vida cotidiana.En ellas se trata de humanizar el rostro de cáncer, en la cara de mi esposa. Muestran el reto, la dificultad, el miedo, la tristeza y la soledad que nos enfrentamos, que Jennifer se enfrentó, mientras luchaba contra esta enfermedad. Lo más importante de todo es que demostramos nuestro amor. Estas fotografías no nos definen, sino que somos nosotros."
Estas fotografías en un principio solo serían mostradas a la familia. Jennifer falleció el 22/12/2011, pero antes de morir le pidió a su esposo que compartiera con el mundo las fotografías. Angelo creó así el facebook "La lucha de mi esposa contra el cáncer de mama" y la página web, donde publicó algunas fotografías. También ha realizado exposiciones.
Sin más les dejo algunas fotos de esta familia y su lucha hasta el fin. Cuidado, porque pueden ser chocantes para algunos.
Luego de ver estas fotos, uno se queda pensando en su vida. Creo que hay que agradecer a la vida por todo lo que tenemos, la familia, los amigos y quienes nos rodean, y si alguien a quien queremos le sucede esta "batalla que no elegimos" acompañarlo siempre y compartir lo mas que podamos con ellos.